Cómo repartir bien el dinero al invertir (las claves del asset allocation)

Educación financiera
por Amparo Simón
20 de mayo, 2020

Dicen los expertos que el asset allocation, o lo que es lo mismo, la distribución por clases de activos, es una decisión clave a la hora de invertir. No en vano estás decidiendo cómo repartes tu dinero y de eso dependerá cómo va a crecer y los riesgos que asumes. No hay una fórmula mágica que te diga cuál es el asset allocation perfecto, pero sí hay herramientas que te llevan por el buen camino y aquí te las proporcionamos.

Qué es y cómo se diseña una buena asignación de activos (asset allocation)

El asset allocation o asignación de activos, es el proceso por el cual decides cómo repartirás tu dinero entre las diferentes opciones de inversión que tienes.

Las opciones que hay son infinitas, pero vamos a centrarnos en una inversión pasiva en fondos indexados donde hay mercado monetario, renta fija y renta variable. Estos fondos ya han hecho parte del trabajo porque han decidido los sectores y localización geográfica.

A ti te toca decidir qué proporción quieres de cada activo. Para sacar tus números, responde a estas preguntas:

- Cuándo necesitas el dinero

Cuánto más tiempo tengas para dejar tu dinero invertido, más podrás arriesgar y conseguir así más rentabilidad. Si inviertes a largo plazo cuentas con la ventaja de disponer de mayor margen para recuperarte si hay caídas en el mercado, pero si vas a necesitar el dinero pronto (menos de 5 años) tu margen de maniobra se reduce de forma considerable.

Pero veámoslo con un ejemplo. Hasta hace poco los asesores financieros recomendaban restar a 100 la edad del inversor para saber cuánto se podría invertir en renta variable, que, a priori, son activos de mayor riesgo que la renta fija. Así, un inversor de 40 años empezaría su inversión con un 60% en renta variable.

Ahora se recomienda restar desde 110 o 120 porque la esperanza de vida ha crecido, lo que daría un 80% en renta variable. Por supuesto, conforme se acerca la edad de jubilación o el momento en el que el inversor ha planeado retirar su dinero, habrá que hacer ajustes en su cartera para hacerla más conservadora (reducir el porcentaje de renta variable en favor de la renta fija y mercados monetarios) y proteger su dinero.

Conclusión: la renta variable gana más peso en una cartera cuanto mayor es el horizonte temporal de la inversión y va perdiéndolo en favor de la fija conforme se acerca el momento de retirar el dinero. Y respecto al mercado monetario, por sus características de corto plazo, bajo riesgo y elevada liquidez, puede jugar 3 roles diferentes en las carteras: 1) soportar gastos planificados; 2) actuar como colchón ante eventos inesperados de necesidades de liquidez y; 3) permitir a los inversores minorar el impacto negativo de una posible corrección de mercado y tomar ventaja de las oportunidades de inversión futuras.

- Cuánto quieres arriesgar

Ahí entra en juego tu personalidad, cuál es tu nivel de aversión al riesgo. La regla general es que cuanto más arriesgas, más dinero puedes ganar o perder, pero dentro de esos máximos hay un abanico de opciones que debes examinar para encontrar el que se ajusta a ti.

Hay tres perfiles básicos de inversor: conservador, moderado y dinámico. Cuanto más conservador seas, más peso debes dar a la renta fija porque aporta más seguridad. En la renta fija sabemos la rentabilidad que vamos a tener, cuánto dinero vamos a recibir y en qué fechas, siempre y cuando se mantenga la inversión hasta vencimiento y no se produzcan eventos crediticios que deriven en el impago de las obligaciones contractuales del emisor. Reduce los riesgos, pero quita también la posibilidad de la rentabilidad ilimitada que ofrece la renta variable, con todos sus riesgos asociados.

En la renta variable no se asegura ningún pago periódico, pues el dividendo de una acción puede ser modificado a discreción del ejecutivo, y tampoco se asegura la devolución de la inversión. Su precio varía cada día dependiendo de factores internos (ganancias/pérdidas, operaciones de inversión…) y externos (política, sociedad, macroeconomía, movimientos especuladores…). Por eso, este producto financiero se adapta mejor a un perfil de inversor dinámico que aguante bien el riesgo a cambio de la posibilidad de ganar más dinero.

Una vez tengas tus respuestas a esas dos preguntas, elabora tu distribución de activos con estas dos premisas en la cabeza:

- Diversificar

Tu cartera no debe tener un solo producto financiero, debes diversificar, combinar productos que inviertan en mercados monetarios, renta fija y renta variable en la proporción que se adapte a tus necesidades y restricciones y se adecúe a tu perfil de riesgo y horizonte temporal. Esto también significa que has de diversificar por áreas geográficas, sectores empresariales, divisas, tamaño de empresas, emisores de bonos, etc.

- Rebalancear periódicamente

La proporción de los diferentes productos financieros debe ir variando con el tiempo para ajustarlos según se vaya acercando el momento de retirada del dinero o debido a la evolución de los diferentes activos o zonas geográficas.

Estrategias de asset allocation

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Hay distintas estrategias de asset allocation que varían en función de cuatro factores:

  • Objetivos de la inversión.
  • Tolerancia al riesgo.
  • Diversificación de la inversión.
  • Plazos de la inversión.

Asignación estratégica de activos

Está pensada para las inversiones a largo plazo. Busca el equilibrio entre el riesgo y la rentabilidad teniendo en cuenta que es una inversión de más de 5 años y que no va a cambiar posiciones de forma drástica pese a los vaivenes económicos, financieros y políticos.

Asignación dinámica de activos

Es parecida a la estratégica porque busca también el equilibrio entre el riesgo y rentabilidad en inversiones a largo plazo. También retiene la exposición a sus clases de activos originales, pero irá ajustando su postura de acuerdo a los cambios económicos.

Asignación táctica de activos

La combinación de activos original es muy similar a la estratégica y dinámica, pero se negocia de forma mucho más activa y se mueve dentro y fuera de sus clases de activos principales. Aquí el inversor tiene un papel más activo para posicionar su cartera en aquellos activos, sectores, acciones individuales, etc. que parece que tienen un mayor potencial de ganancias o que pueden ser capaces de minorar pérdidas futuras

Asignación de activos núcleo-satélite

Contiene una asignación estratégica ‘núcleo’, la parte más importante de la cartera, y otra ‘satélite’ dinámica, o táctica, que es una parte más pequeña. Es un híbrido de las modalidades: estratégica, dinámica y táctica.

Y si prefieres dejárselo a los expertos …

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Como has visto, la definición de un asset allocation para tu propia inversión es un proceso complejo en el que deberías invertir todo el tiempo necesario hasta que tengas completamente claro cuándo necesitarás tu dinero, qué riesgos estás dispuesto a correr y cómo repartirlo entre las diferentes opciones de inversión.

Es clave que entiendas el proceso para luego ponerlo en práctica o, si lo prefieres, dejar que un experto lo haga por ti. Si no lo haces tú directamente, te ahorrarás dolores de cabeza y lo más probable es que pagues unas comisiones menores.

Las comisiones de gestión y custodia de tus activos pueden ser reducidas al contratarlos mediante una empresa que posea más clientes y patrimonio bajo gestión, lo que le permite negociar todas las comisiones con las diferentes entidades y que todos sus clientes se vean favorecidos.

De esta forma, se hace más eficiente la estructura de costes de un inversor individual. Además, tras la entrada en vigor de MIFID II, un inversor particular no tiene la posibilidad de invertir en clases institucionales, que son clases más baratas, pero que, únicamente, se encuentran disponibles para inversores profesionales.

En Finletic ofrecemos precisamente eso, bajas comisiones y diseño de un plan de inversiones personalizado y ajustado a tu perfil de riesgo. Te ayudamos a definir tus metas financieras y te diseñamos un plan de inversiones enfocado en lograrlas. ¿Te apetece probarlo? Pulsa aquí.

La información difundida en este blog tiene una finalidad únicamente divulgativa. Cada persona es responsable de su política de inversión y Finletic no asume ninguna responsabilidad sobre sus acciones. La información está actualizada de acuerdo a la fecha que indica cada artículo.

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La inversión en instrumentos financieros conlleva riesgos financieros que deben ser valorados por los clientes antes de su contratación. Finletic incluirá en su cartera únicamente productos adecuados a su perfil de riesgo. A tal efecto, Finletic obtendrá la información necesaria sobre los conocimientos y experiencia del cliente, sobre la situación financiera y sobre los objetivos de inversión de aquel, con la finalidad de que la entidad pueda diseñar la política de inversión que más se adecue a sus intereses. No obstante, el precio o valor de una inversión depende de las fluctuaciones de los mercados financieros, que están fuera de nuestro control. Los inversores han de ser conscientes de que la rentabilidad histórica de cualquier inversión no constituye garantía de resultados futuros y, en función del tipo de inversión, puede ocurrir que el inversor pierda parte o la totalidad del capital. Si tiene alguna duda sobre los riesgos que comporta su inversión le invitamos a consultar el apartado FAQ de nuestra web y, si aún así tiene alguna pregunta sobre los riesgos de su inversión, puede ponerse en contacto con nuestros profesionales a través de cualquiera de los canales que encontrará en la sección Contacto.

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