Cómo la historia te ayuda a mantener la calma ante caídas en los mercados

Educación financiera
por Amparo Simón
03 de julio, 2020

La primera reacción de un inversor al ver cómo cae el mercado es desear haber invertido su dinero en ladrillo. Pero no. Invertir en ladrillo está bien, pero hay que diversificar y las inversiones financieras son la mejor alternativa para hacer crecer tu dinero. Además, la historia nos demuestra que los mercados siempre se recuperan, sólo hay que mantener la calma. Echa un vistazo.

Respuestas a preguntas difíciles

Quizá te hayas hecho alguna de estas estas preguntas ante alguna caída severa del mercado. Es normal. Ahí van nuestras respuestas.

Para esta rentabilidad mejor haber dejado el dinero en cuenta corriente o en letras, ¡al menos no hubiera perdido!

Esta afirmación puede ser cierta para el capital que podamos necesitar a corto plazo, pero no así para nuestro ahorro de largo plazo, ya que asumiríamos un riesgo de inflación que nos haría más daño en el futuro.

Cambiaríamos un problema de corto plazo, dormir bien, por uno de largo plazo, empobrecernos con total seguridad.

¡Era evidente que el mercado iba a caer!, ¿por qué no he salido antes?

Los mercados corrigen y se recuperan sin avisar y, en muchos casos, cuando nadie se lo espera. Ese es su funcionamiento. Las correcciones han ocurrido en el pasado, suceden hoy y seguirán acaeciendo en el futuro, y raras veces uno es capaz de anticiparse a ellas.

Hacer market timing, es decir, especular sobre cuál es el mejor momento para entrar y salir del mercado, es un juego muy peligroso que no suele salir bien casi nunca a corto plazo y, menos, a medio o largo plazo. ¿Conoces a alguien que siempre acierte?

¿Por qué invertimos en este activo (por ejemplo, renta variable) cuando el otro (oro, franco suizo) lo hace mejor?

Siempre habrá activos con mejor evolución que los nuestros y viceversa, pero es difícil saber cuáles van a ser estos, a priori.

Las carteras tienen que estar diseñadas para alcanzar nuestros objetivos, pero siempre estando diversificadas en diferentes clases de activo, para poder compensar en mejor medida los vaivenes del mercado.

¿Cómo es posible que llevemos invertidos unos meses y perdamos dinero? ¡Si seguimos así nos arruinamos!

Puede ocurrir que cuando estemos construyendo una cartera nueva nos coincida con una corrección y nos veamos angustiados ante un inicio fatídico.

Aunque en los inicios recomendamos diversificar temporalmente (entrar en distintas fases) la construcción de las carteras para evitar esta posibilidad, siempre puede ocurrir que surja una corrección brusca en los comienzos.

Para eliminar este riesgo no podemos hacer nada, pero un mal comienzo no tiene por qué ser augurio de que no podamos alcanzar nuestros objetivos, además después de las correcciones, suele haber subidas repentinas de las que nos beneficiaremos. En caso contrario, los mercados no tendrían razón de existir.

La historia responde

Partimos de una realidad: los mercados caen de manera periódica. Pero también se recuperan.

Y también de una máxima genérica: hay que comprar barato y vender caro. Es decir, comprar antes de que suban los mercados y vender antes de que bajen. Sólo hay un problema: la ejecución. Nadie tiene esa capacidad de predicción de forma sostenida en el tiempo porque nadie puede controlar los impulsos de millones de agentes tomando decisiones en el corto plazo.

Las empresas que cotizan en bolsa y dónde invierten los fondos, generan valor cada día, pero esto no se traduce en devengos diarios. Los mercados se mueven, en el muy corto plazo, por impulsos rápidos e inesperados, difíciles de predecir.

A largo plazo, el valor de las compañías se sitúa en niveles que se pueden justificar por los beneficios, pero el proceso hasta llegar ahí es una montaña rusa. Intentar predecir el mercado es arriesgado porque podemos intentar evitar caídas, pero en el camino nos podemos perder subidas inesperadas. Lo mejor es estar invertido, porque sino te lo pierdes. Aquí abajo lo tienes explicado gráficamente.

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La consultora americana Dalbar Financial Services entiende que los inversores particulares son incapaces de anticipar correctamente el mercado, tanto en renta fija como variable. Así acaban recogiendo rentabilidades a largo plazo que suman solo entre el 25% y 30% de lo alcanzado por el mercado (antes de gastos e impuestos).

Una estrategia inversora de anticipación constante puede ser profundamente arriesgada. Lo ilustramos con un ejemplo: si en enero de 1926 hubiéramos invertido €1 en Estados Unidos, en el año 2000 tendríamos €16.444 si hubiéramos comprado Letras del Tesoro y €2.562.976 si hubiéramos comprado una cesta de acciones representativa de la bolsa.

Además, es muy interesante ver que la rentabilidad adicional que obtiene la bolsa frente a las Letras del Tesoro se ha generado en sólo 40 meses (el 4% de los 900 comprendidos entre 1926 y 2000). Es decir, si nos hubiéramos encontrado fuera del mercado de renta variable ese 4% del tiempo, hubiésemos obtenido la misma rentabilidad que la ofrecida por la Letras del Tesoro, después de haber asumido mucha más volatilidad y, por tanto, un mayor riesgo.

¿Qué debemos aprender de todo esto? Que no debemos correr el riesgo de perdernos ese 4% de periodos durante los cuales se genera esa rentabilidad adicional y que es cuando nadie lo espera o cuando menos apetece estar invertido. Es en estos momentos cuando se producen correcciones importantes y cuando la mayoría de los inversores están asustados, por lo que, con muy poco volumen de negociación, los rebotes son muy bruscos.

El riesgo de estar fuera del mercado cuando se producen estos fuertes procesos alcistas aumenta directa y proporcionalmente con el nivel de rotación que llevamos a cabo en las carteras. Como comentamos previamente, es poco recomendable ‘hacer market timing’.

El gráfico de abajo muestra qué hubiera pasado ante distintas decisiones durante la crisis financiera de 2008:

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¿Y tus inversiones?

No hay inversiones sin riesgo, es un principio elemental. Hay que escoger qué riesgos aceptas y en qué proporción. Por eso es clave hacer un buen asset allocation, un buen reparto de los activos financieros en los que quieres invertir.

Para hacerlo debes establecer primero unos objetivos financieros, dónde quieres que te lleve tu dinero: jubilación, comprar una casa, pagar los estudios de los hijos … y luego invertir para conseguirlos. Si tu estrategia inversora se ha hecho con calma y teniendo en cuenta tus circunstancias personales y económicas, además de tu perfil de riesgo, confía en ella.

Si inviertes cuando el mercado está barato es porque hay una crisis monumental (2008) o una amenaza de guerra (2003) e incurres en un alto coste de oportunidad.

Si inviertes cuando el entorno macroeconómico o empresarial es muy propicio (a finales de los años 90), inviertes con el riesgo de sufrir correcciones a corto plazo.

Nunca es el momento ideal para invertir, cualquier momento acaba siendo razonablemente aceptable siempre que se haga con una política de inversión estructurada.

Al repasar tus inversiones verás de dónde viene tu rentabilidad negativa. Con una cartera bien hecha verás que tus necesidades básicas (objetivos de corto y medio plazo) están cubiertas porque ahí has asumido un menor riesgo de volatilidad.

En tus objetivos a largo plazo habrás asumido una volatilidad mayor porque quieres batir la inflación, gastos e impuestos y por tanto habrá caídas temporales del valor de estas inversiones.

Fíjate en el gráfico de abajo en la evolución de tres tipos de carteras:

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Recuerda, los mercados siempre suben a largo plazo, de forma irremediable porque el mundo sigue creciendo y las empresas también. Eso hace que el capital de los accionistas se vea recompensado. Además, los organismos oficiales (bancos centrales, gobiernos, fondos institucionales …) tienden a maniobrar a favor de los mercados en momentos de extrema crudeza.

¿Tienes alguna duda? Pulsa aquí y pregúntanos.

La información difundida en este blog tiene una finalidad únicamente divulgativa. Cada persona es responsable de su política de inversión y Finletic no asume ninguna responsabilidad sobre sus acciones. La información está actualizada de acuerdo a la fecha que indica cada artículo.

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