Qué siente un inversor al invertir su dinero

Educación financiera
por Amparo Simón
14 de mayo, 2020

Un inversor sabe que su dinero está sujeto a ciclos económicos con sus fases de recuperación, expansión, auge, recesión y depresión. Pero ¿sabe que sus emociones van a subirse a una noria? ¿que va a ir de la euforia a la depresión y vuelta a empezar?

Los inversores más experimentados ya lo conocen y los novatos irán descubriendo poco a poco estas fases que forman el ciclo emocional del inversor y que dibujan lo que siente al invertir su patrimonio.

img

Resistencia

El ser humano teme el riesgo o la incertidumbre, teme equivocarse, por eso le cuesta tomar decisiones. Por eso se resiste a invertir, porque es un campo desconocido y cargado de riesgos.

Lo que ocurre es que, si no invierte, perderá irremediablemente poder adquisitivo por el efecto de la inflación y los impuestos, y cada día se irá empobreciendo.

En general, preferimos morir despacio que sufrir vaivenes rápidos.

Entusiasmo, optimismo y euforia

Lo más habitual es que el inversor empiece a invertir por envidia de sus amigos o por darse cuenta de lo que ha dejado de ganar. Es decir, cuando el mercado está caro.

Cuando las primeras operaciones salen bien se entusiasma y cree que puede ganar mucho más. Las posibilidades son infinitas. Entonces se anima a invertir más, piensa: “¡qué fácil es esto!”

Sigue invirtiendo y su dinero crece como la espuma. Ha encontrado un tesoro y está emocionado.

Cuando llega a la cima del ciclo experimenta la euforia. Y esa es la fase más crítica por los peligros que conlleva. Cree que es el rey Midas, que todo lo que toca se transforma en oro, que puede vencer al mercado sin cometer errores.

Recurre a inversiones de alto riesgo para lograr objetivos más ambiciosos a corto plazo y, en el camino, olvida los riesgos asumidos. Es justo en este momento cuando debe ser disciplinado, seguir un proceso y buscar minimizar los errores en la medida de lo posible.

Ansiedad y miedo

El mercado ya no responde como el inversor espera y tiene sus primeras pérdidas. Vive pegado a la pantalla de su ordenador, tablet o smartphone buscando señales que le indiquen por dónde van a ir los mercados, pero no las encuentra. Es ahí cuando experimenta sus primeros brotes de ansiedad, aunque sigue pensando que todo mejorará si le da tiempo, que hay que apostar por el largo plazo.

Los días pasan y los mercados dejan de ser divertidos. Ya no ve tan claro su futuro como inversor y empieza a preocuparse por las pérdidas. Hay una mezcla de miedo y desesperación, no quiere perder su dinero, pero tampoco puede darse por vencido.

Capitulación, depresión y esperanza

Pierde el control. Está desorientado y se siente impotente. Solo ve pérdidas y a regañadientes tira la toalla, pensando que es mejor salvar los muebles que arruinarse. El pánico lo invade todo y empuja a ventas masivas. Tras la vorágine de los mercados, llega la calma y con ella la depresión del inversor que ha perdido una buena cantidad de su dinero.

El inversor se rinde. Aunque es ahí cuando se marca el punto de máxima oportunidad financiera. Si sabe controlarse, si es fuerte y analiza lo que hizo mal, si aprende de sus errores asumiéndolos y aceptando las pérdidas, puede volver a los mercados, puede intentarlo de nuevo con toda su experiencia acumulada.

Y así se inicia de nuevo el ciclo emocional vicioso del inversor. Pero hay salvación.

Hay tres reglas de oro que todo inversor debería seguir para librarse de su ciclo emocional, o para, al menos, llevarlo todo mucho mejor:

1.- Establecer una estrategia de inversión

Debes fijarte unos objetivos y unas guías (no sujetos a cambios ni caprichos) para alcanzarlos. Así será más difícil que tomes decisiones precipitadas o erróneas.

2.- Mantenerse fiel al plan

Debes mantenerte fiel a tu plan y ser paciente. Si echas la vista atrás y te fijas en las estadísticas financieras verás que los mercados registran caídas y subidas cíclicas.

3.- Diversificar

Invierte en una variedad de productos en distintas zonas geográficas y sectores económicos porque así minimizarás el riesgo de invertir en un solo producto.

Por supuesto, si no te sientes con fuerzas o ganas para hacer tus propias inversiones siempre puedes recurrir a empresas especializadas. Finletic es una de ellas. Tú nos dices qué es lo que quieres (jubilarte, comprar una casa...) y nosotros invertimos tu dinero de forma inteligente y eficaz para ayudarte a alcanzar esas metas. ¿Tienes alguna duda? Pulsa aquí y pregúntanos.

La información difundida en este blog tiene una finalidad únicamente divulgativa. Cada persona es responsable de su política de inversión y Finletic no asume ninguna responsabilidad sobre sus acciones. La información está actualizada de acuerdo a la fecha que indica cada artículo.

Prueba nuestro simulador

Descubre cómo debes ahorrar para tu jubilación

FINLETIC CAPITAL SGIIC, SA, con CIF A-87878823, está inscrita en el Registro Mercantil de Madrid al tomo 35.927, folio 151, sección 8ª, Hoja M-645541 y en el registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores con el nº 257.

La inversión en instrumentos financieros conlleva riesgos financieros que deben ser valorados por los clientes antes de su contratación. Finletic incluirá en su cartera únicamente productos adecuados a su perfil de riesgo. A tal efecto, Finletic obtendrá la información necesaria sobre los conocimientos y experiencia del cliente, sobre la situación financiera y sobre los objetivos de inversión de aquel, con la finalidad de que la entidad pueda diseñar la política de inversión que más se adecue a sus intereses. No obstante, el precio o valor de una inversión depende de las fluctuaciones de los mercados financieros, que están fuera de nuestro control. Los inversores han de ser conscientes de que la rentabilidad histórica de cualquier inversión no constituye garantía de resultados futuros y, en función del tipo de inversión, puede ocurrir que el inversor pierda parte o la totalidad del capital. Si tiene alguna duda sobre los riesgos que comporta su inversión le invitamos a consultar el apartado FAQ de nuestra web y, si aún así tiene alguna pregunta sobre los riesgos de su inversión, puede ponerse en contacto con nuestros profesionales a través de cualquiera de los canales que encontrará en la sección Contacto.

© Finletic 2016 - 2020. Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad y Aviso Legal / Política de cookies